Cuando un Interim Manager se incorpora a una empresa

Cuando un Interim Manager se incorpora a una empresa
¿Cómo hay que gestionar su entrada?
En muchas ocasiones, nuestros clientes nos preguntan si es mejor decir a los empleados que la compañía contratará a un Interim Manager de forma temporal o si, por lo contrario, es mejor fingir y comportarse como si fuera un empleado normal, dejando las explicaciones para el final del encargo.

¿Aparentar o ser honestos?
Nuestra experiencia nos ha enseñado que es mejor ser honestos desde el principio y dejar claro por qué se ha contratado a un Interim Manager.
Mentir a los empleados sobre su contratación, es menospreciar a los profesionales que trabajan en la empresa y puede perjudicar el trabajo del Interim Manager. Tarde o temprano se suele descubrir la relación verdadera. Por ejemplo, porque no está en nómina ni tiene tarjetas de visita de la empresa y otros detalles de este tipo.

¿Qué ventajas nos aparta ser claros?

  1. La empresa da una señal manifiesta de que la voluntad de cambio va en serio.
  2. Se transmite un mensaje de premura. Es decir, además de que las cosas van a cambiar, estamos anunciando que lo hará en un tiempo definido y rápido. Cada proyecto es diferente y las circunstancias en la cual se desarrolla también. Es necesario fijar bien el tiempo que va a durar el proyecto. Incluso, a veces, se puede añadir algo de tiempo extra por si hiciera falta. En ocasiones, es necesario.
  3. Hay que dejar claro que para poder hacer los cambios y en un tiempo limitado hay que arrimar el hombro. Es decir, los empleados deben apoyar y ayudar al Interim Manager e intentar hacer su labor más llevadera. Para tener éxito se debe involucrar al equipo en los planes de cambio. No hay que prometer ni amenazar. Es importante también, para demostrar que el cambio va en serio, que el consejo de administración o el director general estén en la presentación de los planes de cambio al equipo de la empresa.

Recomendamos que la entrada del Interim Manager se haga muy profesional. Suave en las formas, pero firme en las intenciones y el mensaje.