El valor del rol de “poli malo” para los interim managers
05 Mar
En el entorno empresarial actual, las empresas se enfrentan a numerosos desafíos, desde la optimización de las estructuras de costes hasta la reestructuración de equipos y procesos. En este campo de juego dinámico, cada vez se utiliza más una estrategia específica a la hora de hacer la transición a nuevos directivos permanentes: utilizar deliberadamente a un directivo interino como «poli malo», para que el nuevo directivo permanente pueda actuar como «poli bueno».
¿Por qué esta dicotomía de roles? El quid de esta estrategia es que las organizaciones se benefician de una «página en blanco» cuando un nuevo ejecutivo comienza a trabajar. Al permitir que un interim manager tome primero decisiones difíciles y a menudo impopulares, el empleado permanente tiene la oportunidad de centrarse en el cambio positivo y en las relaciones a largo plazo dentro de la empresa. La estrategia del «poli malo» puede parecer algo contradictoria al principio, pero los beneficios tanto para la organización como para el nuevo ejecutivo suelen ser significativos.
Explicación del papel del «poli malo» interino
Muchas organizaciones se enfrentan a decisiones que ponen a prueba la cultura corporativa o las relaciones laborales, como por ejemplo:
- Revisiones y reestructuraciones organizacionales: Una de las principales funciones de un interim manager puede ser la de realizar una revisión integral de la organización. Este análisis puede conducir a reestructuraciones de gran alcance que impliquen la creación de nuevos roles, la fusión de departamentos o la eliminación de funciones. El objetivo es establecer una estructura nueva, más ágil y que se alinee mejor con los objetivos estratégicos de la organización. Para un nuevo gerente permanente, a menudo es deseable comenzar con una estructura que funcione sin tener que liderar esta dolorosa transformación él mismo.
- Ahorro de costes y eficiencia: En muchos casos, un interim manager debe centrarse en implementar programas de ahorro o reducción de costes. Esto puede implicar revisar contratos con proveedores, interrumpir proyectos no rentables o incluso despedir personal. Si bien son decisiones esenciales para la salud financiera de la organización, suelen ser las menos populares. Un interim manager puede adoptar una postura firme en este sentido, de modo que el nuevo gerente permanente pueda beneficiarse de una empresa financieramente más sana, sin sentir el impacto directo de estas decisiones difíciles.
- Decisiones en torno a iniciativas o relaciones con proveedores fallidas: A veces, las organizaciones se quedan estancadas en asociaciones problemáticas con los proveedores o hay iniciativas comerciales que no están produciendo los resultados deseados. Interrumpir o renegociar estas relaciones puede causar fricción interna. Un interim manager puede tomar estas decisiones sin tensar las relaciones a largo plazo con el equipo.
Cómo funciona la estrategia del “poli malo”
La estrategia del «poli malo» es, en esencia, una decisión consciente de la organización de implementar cambios difíciles pero necesarios mediante una fuerza temporal. Esto tiene varias ventajas:
- Prevenir asociaciones negativas con el nuevo ejecutivo: esto le da al nuevo directivo permanente la oportunidad de comenzar sin ser visto como la persona que tomó decisiones difíciles y a menudo impopulares. Esto es particularmente importante para generar confianza y buenas relaciones de trabajo con el equipo.
- Una mejor posición para el éxito: haber resuelto ya los problemas difíciles antes de que el nuevo directivo comience, le da más espacio para centrarse en el crecimiento estratégico y la innovación. También crea un entorno más favorable para introducir nuevas iniciativas que no se vean eclipsadas por problemas anteriores.
- Insatisfacción temporal frente a oportunidades de crecimiento a largo plazo: si bien, el equipo de la organización puede sentir cierta resistencia a la figura del «poli malo» interino, la experiencia demuestra que los empleados, en última instancia, aprecian que se tomen decisiones dolorosas rápidamente. Esto puede brindar una sensación de alivio, ya que finalmente se abordan los problemas a largo plazo. Esto permite que el nuevo gestor permanente se concentre en restablecer la confianza y crear una cultura laboral positiva.
Éxito concreto, con ejemplos en la práctica
Varias empresas han logrado su éxito mediante el uso táctico de un agente interino que actúa como «poli malo».
A continuación, se presentan algunos escenarios concretos en los que esta estrategia ha funcionado especialmente bien:
- Reestructuración de departamentos en un gran proveedor de servicios financieros: Un gran banco europeo se enfrentó al desafío de reestructurar sus departamentos operativos después de una fusión. El interim manager fue el encargado de determinar qué departamentos debían fusionarse y qué funciones debían eliminarse. Aunque se trató de un proceso desafiante, condujo a una organización más eficiente. El nuevo director ejecutivo que fue nombrado posteriormente pudo entonces concentrarse en expandir la posición de mercado sin la carga de la reestructuración sobre sus hombros.
- Programa de reducción de costos en el comercio minorista: Un conocido minorista necesitaba realizar importantes ahorros en sus costos operativos para seguir siendo competitivo. El interim manager implementó cambios radicales, como el cierre de tiendas no rentables y la renegociación de contratos con proveedores. Una vez completado este proceso, se nombró un nuevo gerente permanente que pudiera aprovechar los beneficios de estos ahorros y centrarse plenamente en la innovación y la satisfacción del cliente.
Por qué las organizaciones necesitan al “poli malo”
Muchas empresas piensan inicialmente que no necesitan un interim para tomar decisiones tan difíciles. Sin embargo, la realidad es que a menudo es difícil para los ejecutivos permanentes asumir un nuevo rol y tomar decisiones difíciles. Esto puede generar demoras, politiquería dentro de la organización o incluso restar valor a su liderazgo.
Un «poli malo» interino trae consigo lo siguiente:
- Independencia y neutralidad: Debido a que un interim manager no tiene una relación a largo plazo con la organización, puede actuar objetivamente y sin participación personal.
- Línea de aprendizaje corta: Los interims son profesionales con experiencia que comprenden rápidamente los matices de una empresa y sus desafíos. No necesitan un largo período de familiarización, lo que los hace eficientes y eficaces en su enfoque.
En definitiva
El papel de un «poli malo» interino puede parecer contradictorio, pero ha demostrado ser una estrategia valiosa para las organizaciones que buscan crecer y permitir que sus ejecutivos permanentes prosperen. Al permitir que un interim manager experimentado tome decisiones difíciles, los nuevos ejecutivos permanentes tienen la oportunidad de comenzar su trabajo de manera positiva, eficaz y sin lastres.


