¿Cuánto gana al día un interim manager?

Un artículo de Javier Moreno,

socio de QMT y director de la oficina de Madrid

 

Expansión ha publicado recientemente un artículo basado en un estudio europeo de Robert Walters que intenta responder a esta pregunta.

Desde un punto de vista periodístico y de marca, este tipo de estudios tiene un valor claro: aportan visibilidad al interim management y ayudan a consolidar su espacio en el ecosistema empresarial.

Sin embargo, desde un punto de vista práctico y orientativo —tanto para empresas como para interim managers— su utilidad es más bien limitada.

Porque así como hay quien puede considerar razonables las cifras que se publican (como los 2.300€/día para un CIO), otros podrían verlas como exageradas o inalcanzables. Y ambas posturas pueden tener razón.

 

La realidad es que cada proyecto de interim management es un traje a medida. El coste final para la empresa (y la remuneración del interim manager) depende de múltiples variables que no caben en una tabla:

1. Tamaño de la empresa.

Las necesidades de una pyme no son las mismas que las de una multinacional. Ni lo son los recursos disponibles, ni la complejidad del negocio, ni los retos a los que se enfrenta el directivo.

2. Sector.

El grado de especialización exigido en sectores como farma, energía, tecnología o industria pesada puede marcar una diferencia sustancial. También el marco regulatorio de cada uno.

3. Localización geográfica.

La remuneración tiene que estar alineada con el coste de vida y el nivel salarial de cada región o país. Un mismo proyecto puede costar mucho más en Alemania que en España, en Londres que en Madrid.

4. Estructura salarial del país y cargas sociales.

Lo que cobra un interim no puede analizarse solo en términos brutos. Hay países donde la carga fiscal y de seguridad social puede afectar radicalmente el coste final para la empresa.

5. Objetivos del proyecto.

No es lo mismo liderar una mejora de procesos que afrontar una reestructuración crítica o preparar una desinversión. El nivel de impacto, urgencia y riesgo cuenta.

6. Distancia entre el punto de partida y los objetivos.

Si el punto de partida es delicado o los cambios a implementar son profundos, el esfuerzo y la experiencia requerida aumentan. Y con ello, la remuneración.

7. Duración del proyecto.

Un proyecto de 3 meses no tiene el mismo encaje (ni económico ni operativo) que uno de 12. La duración afecta inversamente al coste diario acordado, puesto que el riesgo que asume el interim manager será mayor cuanto menor sea el plazo.

8. Experiencia específica del directivo en retos similares.

Un interim manager que ya ha resuelto el mismo problema tres veces en diferentes compañías aporta muchísimo más valor que quien se enfrenta por primera vez a ese desafío.

 

 


? ¿Mi recomendación?

Si de verdad quieres saber cuál es el coste razonable de un proyecto de interim management para tu empresa, no te quedes con las cifras orientativas de un informe.

Habla con una empresa especializada, como QMT, que analiza cada situación con rigor, selecciona al profesional adecuado y se implica en la ejecución del proyecto hasta el final.


¿Y qué más nos dice el estudio sobre el futuro del interim management?

Según el estudio, el 66% de las empresas europeas tiene previsto contratar un interim manager en 2025, un crecimiento del +23% respecto a 2024. ? En este contexto, España se sitúa en la media europea, aunque todavía por detrás de países como Países Bajos (81%) o Francia, donde el modelo está mucho más consolidado. ? Los contratos tienen una duración media de 9 meses. ? Destacan los proyectos vinculados a transformación tecnológica (IA) y a sostenibilidad (ESG).

Más allá de los números, que de nuevo estarán condicionados por la muestra estadística en cada país, el crecimiento del interim management es una realidad en España, avanzando inexorablemente a la cuota de mercado directivo que ya tiene en los países consolidados como prueba del valor diferencial que aporta en situaciones de cambio o transformación frente a otros servicios profesionales o la contratación indefinida.