¡Cerrar bien una misión interina es tan importante como hacer bien el trabajo!
10 May
¡Cerrar bien una misión interina es tan importante como hacer bien el trabajo!
Se habla mucho de cómo conseguir un proyecto… pero poco de cómo salir de él con elegancia.
Y la realidad es esta: la última impresión pesa tanto como el resultado. Ahí se deciden muchas cosas —recomendaciones, repetición de cliente y tu reputación en el mercado.
Algunas de las cosas buenas que hacen los mejores interim cuando se acerca el final es:
- No desaparecen en la recta final: Abren la conversación pronto (idealmente 4 semanas antes): “¿Cómo quieres que organicemos la entrega?”. Simple, directo y profesional.
- Dejan todo masticado: No solo entregan tareas completadas, como contexto, pendientes, decisiones abiertas y “quién sabe qué”. El típico “esto lo entenderás tú” no es opción.
- Siguen siendo útiles incluso fuera de contrato: Una llamada corta post-proyecto para dar contexto puede ahorrar mucho dolor de cabeza. Y suma reputación.
- Agradecen de verdad, no por protocolo: No solo al CEO. También a quien resolvía problemas, facilitaba accesos o hacía que todo fluyera. Esos detalles se recuerdan más de lo que parece.
- No cortan el hilo: Un mensaje meses después preguntando cómo va todo mantiene la relación viva. Y sí: ahí suelen nacer los siguientes proyectos.
En el mundo del interim management, el mercado es más pequeño de lo que parece. Y la salida… siempre viaja contigo.


